En Chile, la protección jurídica del patrimonio cultural es reciente y está dispersa en distintas normas. La referencia al patrimonio cultural religioso es prácticamente inexistente y depende más de su carácter histórico o artístico. Se concluye la urgente necesidad de sistematizar la normativa, centralizar competencias en una sola autoridad y promover incentivos a donaciones, además de generar conciencia social sobre el valor del patrimonio y su conservación.